¡Hola! Te doy la bienvenida a mi experimento. Este consiste en compartir algunas reflexiones y pensamientos, lo que yo sea capaz de poner ahí fuera para la comprensión y valoración de otros. También anhelo que este pequeño impulso creativo proponga un lugar para compartir entre nosotros, estemos en donde estemos. *** El verano siempre me sorprende. Su calor. Su humedad. La poca tolerancia que mi cuerpo tiene ante él. El contraste con mis recuerdos de días de sol, cielos azules y pocas nubes en mi infancia. La suavidad de no hacer nada. El aburrimiento de no hacer nada. La fertilidad del tiempo libre para proponerme, frente al ventilador, iniciar este proyecto en formato de newsletter que decidí llamar Nēma. Qué lindo, qué bonito. ¿Pero qué es Nēma? Hilo. Significa hilo en griego. ❝The most difficult thingis the decision to act❞.—Amelia Earhart El nudoque desenredo entre el afuera y mi adentro Sube el avión, todos en luto por el recién fallecido Papa. Baja el avión, todos contentos dicen: habemus papam, habemus papam. La elección de nuevo Pontífice coincidió con mi vuelo desde Buenos Aires hacia Italia. Al pisar tierra, imaginé la fumata bianca y algo resonó en mí. En mi nueva casa, desde mi ventana, casi a diario, veo humo salir de la chimenea de una casa cercana. No siento el calor de la hoguera que ellos encienden, pero algo me ocurre por dentro.
¿Qué despierta en nuestro corazón humano la imagen de un hilo de humo subiendo hacia el firmamento? Hasta ese momento, no me había interesado demasiado en la ceremonia de elección de un nuevo papa. Resulta que ocurre entre los cardenales vestidos de rojo escarlata, en un encierro inquebrantable en la Capilla Sixtina. Los que estamos afuera no conocemos los detalles; el silencio y el humo son las únicas señales que recibimos. Y mientras el silencio se rompa únicamente con la fumata nera, seguiremos de luto y sin consenso sobre cómo continuar. Pienso que es así un poco en la vida, es difícil tomar decisiones cuando se está de luto y no se ve con claridad, es difícil avanzar en cualquier dirección con tranquilidad si no hay un consenso interior. (Por otro lado, no puedo evitar contrastar este escenario de elección, llevado a cabo en un espacio hermoso, con las elecciones en las que yo he participado en mi vida cívica. He vivido más cambios de papas que de presidentes en mi país. Recuerdo a Juan Pablo II y sus estampitas en casa de toda señora, a Ratzinger representado por Anthony Hopkins en una película, a Francisco que nunca visitó Argentina durante su ¿mandato? y ahora el segundo papa del continente americano: León XIV.) Después de la fumata bianca, el elegido se dirige a la Stanza delle Lacrime para asumir sus nuevos hábitos.
Fuente: Vanity Fair Italy. En esta discreta habitación sucede el cambio. Se entra como cardenal y se sale como papa. ¿Cómo ocurre este cambio? La persona electa cambia sus ropas, es decir, su imagen ante los demás, pero también se toma un momento para tomar conciencia de la vida que deja atrás y la nueva vida que asumirá. La estancia de las lágrimas es un hermoso nombre. La historia cuenta que, en algún momento del medioevo, un electo como papa, al tomar conciencia del cambio que estaba viviendo, derramó algunas lágrimas en esta sala. Muchos han pasado por esta estancia, durante siglos, con el mismo propósito. Podríamos decir: nada es nuevo en esta transición, cada etapa está definida, cada paso ensayado, los involucrados tienen un protocolo a seguir y todo en este espacio está dispuesto para la ceremonia. Pero, ¿cómo lo vive el protagonista de esta historia? Es un evento que ocurre una vez en la vida de una persona. Aunque lo haya imaginado en sus ambiciones ¿profesionales? o sus sueños más profundos, aunque se haya preparado mental o espiritualmente, es la primera vez que vive en carne propia esta transformación. "Lo más difícil es la decisión de actuar", cité al inicio. Pero también lo es tomarse un momento antes de actuar y reconocer el momento presente, lo que se está dejando atrás y lo que está por ocurrir, que es desconocido. La pregunta sobre el protagonista rebota hacia mí: ¿cómo vivo estos cambios de país? Primero de Venezuela a Argentina y ahora en Italia. ¿Viven dentro de mí todas las ciudades que vi desaparecer, y que eran todas la misma: Caracas? Y continúan llegando más preguntas: ¿Dónde está mi estancia de las lágrimas? ¿Tomé una decisión? ¿Hay consenso dentro de mí? ¿Este paso que doy es una fumata bianca, una señal de hogar? Una imagen: Florecer despacito
Hebras sueltasson enlaces a pequeños callejones con múltiples salidas audio: una canción, con lindo videoclip juego: ¿sabes cómo crear colores? lectura: ¿qué estilo de curiosidad practicas? video: la geometría del color Gracias por seguir el hilo hasta acá 🧶. Si tienes un comentario o te gustaría compartir algo, puedes responder a este mail. Es otra manera de estar en contacto, a otro ritmo y profundidad. ¡Hasta la próxima entrega!
Nēma* es una correspondencia esporádica y dirigida a personas cercanas ♡. *Del gr. νῆμα 'hilo', antiguamente se cerraban las cartas con un hilo antes de sellarlas. |
Nēma #01: Señales de humo
¡Hola! Te doy la bienvenida a mi experimento. Este consiste en compartir algunas reflexiones y pensamientos, lo que yo sea capaz de poner ahí fuera para la comprensión y valoración de otros. También anhelo que este pequeño impulso creativo proponga un lugar para compartir entre nosotros, estemos en donde estemos. *** El verano siempre me sorprende. Su calor. Su humedad. La poca tolerancia que mi cuerpo tiene ante él. El contraste con mis recuerdos de días de sol, cielos azules y pocas nubes en mi infancia. La suavidad de no hacer nada. El aburrimiento de no hacer nada. La fertilidad del tiempo libre para proponerme, frente al ventilador, iniciar este proyecto en formato de newsletter que decidí llamar Nēma. Qué lindo, qué bonito. ¿Pero qué es Nēma? Hilo. Significa hilo en griego. ❝The most difficult thingis the decision to act❞.—Amelia Earhart El nudoque desenredo entre el afuera y mi adentro Sube el avión, todos en luto por el recién fallecido Papa. Baja el avión, todos contentos dicen: habemus papam, habemus papam. La elección de nuevo Pontífice coincidió con mi vuelo desde Buenos Aires hacia Italia. Al pisar tierra, imaginé la fumata bianca y algo resonó en mí. En mi nueva casa, desde mi ventana, casi a diario, veo humo salir de la chimenea de una casa cercana. No siento el calor de la hoguera que ellos encienden, pero algo me ocurre por dentro.
¿Qué despierta en nuestro corazón humano la imagen de un hilo de humo subiendo hacia el firmamento? Hasta ese momento, no me había interesado demasiado en la ceremonia de elección de un nuevo papa. Resulta que ocurre entre los cardenales vestidos de rojo escarlata, en un encierro inquebrantable en la Capilla Sixtina. Los que estamos afuera no conocemos los detalles; el silencio y el humo son las únicas señales que recibimos. Y mientras el silencio se rompa únicamente con la fumata nera, seguiremos de luto y sin consenso sobre cómo continuar. Pienso que es así un poco en la vida, es difícil tomar decisiones cuando se está de luto y no se ve con claridad, es difícil avanzar en cualquier dirección con tranquilidad si no hay un consenso interior. (Por otro lado, no puedo evitar contrastar este escenario de elección, llevado a cabo en un espacio hermoso, con las elecciones en las que yo he participado en mi vida cívica. He vivido más cambios de papas que de presidentes en mi país. Recuerdo a Juan Pablo II y sus estampitas en casa de toda señora, a Ratzinger representado por Anthony Hopkins en una película, a Francisco que nunca visitó Argentina durante su ¿mandato? y ahora el segundo papa del continente americano: León XIV.) Después de la fumata bianca, el elegido se dirige a la Stanza delle Lacrime para asumir sus nuevos hábitos.
Fuente: Vanity Fair Italy. En esta discreta habitación sucede el cambio. Se entra como cardenal y se sale como papa. ¿Cómo ocurre este cambio? La persona electa cambia sus ropas, es decir, su imagen ante los demás, pero también se toma un momento para tomar conciencia de la vida que deja atrás y la nueva vida que asumirá. La estancia de las lágrimas es un hermoso nombre. La historia cuenta que, en algún momento del medioevo, un electo como papa, al tomar conciencia del cambio que estaba viviendo, derramó algunas lágrimas en esta sala. Muchos han pasado por esta estancia, durante siglos, con el mismo propósito. Podríamos decir: nada es nuevo en esta transición, cada etapa está definida, cada paso ensayado, los involucrados tienen un protocolo a seguir y todo en este espacio está dispuesto para la ceremonia. Pero, ¿cómo lo vive el protagonista de esta historia? Es un evento que ocurre una vez en la vida de una persona. Aunque lo haya imaginado en sus ambiciones ¿profesionales? o sus sueños más profundos, aunque se haya preparado mental o espiritualmente, es la primera vez que vive en carne propia esta transformación. "Lo más difícil es la decisión de actuar", cité al inicio. Pero también lo es tomarse un momento antes de actuar y reconocer el momento presente, lo que se está dejando atrás y lo que está por ocurrir, que es desconocido. La pregunta sobre el protagonista rebota hacia mí: ¿cómo vivo estos cambios de país? Primero de Venezuela a Argentina y ahora en Italia. ¿Viven dentro de mí todas las ciudades que vi desaparecer, y que eran todas la misma: Caracas? Y continúan llegando más preguntas: ¿Dónde está mi estancia de las lágrimas? ¿Tomé una decisión? ¿Hay consenso dentro de mí? ¿Este paso que doy es una fumata bianca, una señal de hogar? Una imagen: Florecer despacito
Hebras sueltasson enlaces a pequeños callejones con múltiples salidas audio: una canción, con lindo videoclip juego: ¿sabes cómo crear colores? lectura: ¿qué estilo de curiosidad practicas? video: la geometría del color Gracias por seguir el hilo hasta acá 🧶. Si tienes un comentario o te gustaría compartir algo, puedes responder a este mail. Es otra manera de estar en contacto, a otro ritmo y profundidad. ¡Hasta la próxima entrega!
Nēma* es una correspondencia esporádica y dirigida a personas cercanas ♡. *Del gr. νῆμα 'hilo', antiguamente se cerraban las cartas con un hilo antes de sellarlas. |